Para disfrutar de las piscinas colectivas y sus instalaciones, ya sean particulares (las que pertenecen a comunidades de propietarios) o públicas (pertenecientes a municipios), es necesario garantizar que dichas zonas se encuentran libres de roedores e insectos.
Aunque no suele ser frecuente encontrar problemas de plagas en las zonas de piscinas, es necesario llevar a cabo un control preventivo ya que son una zona de gran afluencia de personas y en concreto de niños pequeños, que son considerados personas de riesgo
